CAPÍTULO 8
Llegué a casa. Y nadie estaba allí. Solo encontré una nota sobre la mesita del pasillo:
‘’Querida Musa. Te hemos estado esperando para ir a comprar, pero como no llegabas nos hemos ido. Si quieres que te compremos algo o necesitas cualquier cosa llámanos. Besos, África’’
Así que me encontraba yo sola… Por una vez, necesitaba estarlo. Lo que iba a hacer necesitaba tiempo, y necesitaba estar sola.
Cogí ``prestado’’ el ordenador de África. Y tecleé las letras ``D-I-E-G-O’’. ¡Si supieseis la cantidad de personas llamadas así que había! No conseguí encontrar nada…
Pero entonces tecleé al lado el nombre de la ciudad en la que ahora vivía: ``Villa Aqua’’.Seguí sin encontrar ninguna información sobre él. Pero había un recorte de periódico escaneado que me llamó mucho la atención. Sólo pude leer las grandes letras del título: ``Gran incendio en Villa Aqua´´ . Quise ver las fotos que acompañaban al artículo, pero oí el sonido de la puerta de entrada de la casa abriéndose, y apagué a toda prisa el ordenador.
- ¡Hola! – saludé.
- Hola Musa, ¿qué tal? – saludaron mis ``padres´´.
- Muy bien
- ¿Por qué has tardado tanto en llegar? ¡Ah, ya sé! Hoy habían actividades después de clase, ¿no es así? ¡Apuesto a que te has elegido la clase más larga, informática! – dijo África, sonriente.
Le devolví la sonrisa y le conté todo lo que había aprendido en el día.
Aquel día cenamos pronto. Así que, como acostrumbraba a hacer África, cogió su ordenador y comenzó a escribir ``algo´´.
Nadie supo de qué se trataba ese ``algo´´ hasta mucho tiempo después.
- Musa- me dijo, en plena noche
- ¿Sí? – contesté.
- Has dicho que te han enseñado ha hacer muchas cosas hoy en informática, ¿no es así?
- Ajá… - estaba algo asustada, con esta chica al lado nunca se sabe lo que te puede ocurrir…
- ¿A que no te han enseñado a borrar el historial en Internet? – dijo, con una sonrisa pícara en su cara.
- ¿A qué te refieres? – le pregunté
- No te hagas la tonta, sé que has estado utilizando tu ordenador para buscar algo sobre Diego. Te gusta, ¿no es así?
No contesté a eso. Era, simplemente, muy embarazoso.
- Ven aquí – dijo señalando un lugar a su lado – te ayudaré a buscar algo.
Me arrimé a ella. Entonces ella comenzó a decir:
- Para empezar, buscando simplemente con un nombre no vas a encontrar nada. ¡Hay muchísimas personas con el mismo nombre! Así que debes indicar su apellido, que, en éste caso, es Robles.
Mientras decía esto, siguió tecleando y buscando páginas en la web. Hasta que encontró algo, y me lo enseñó.
- ¡Mira! ¡¡Éste chico es demasiado serio!! No tiene ningún tipo de página personal en ninguna red social conocida… Tan solo está algo de información en un periódico local. Aquí tienes.- me dio el ordenador portátil, y se fue.
Aquél periódico no era el mismo recorte que vi antes, sobre el incendio. Éste informaba sobre el enorme progreso de Diego obteniendo varias becas de estudio… Pero había algo que sí que me llamó la atención… ``Éste chico a sido un buen ejemplo de la superación, sobre todo, teniendo en cuenta el gran daño tanto físico como psíquico que sufrió en el incendio de hace unos meses…´´
¿¡Incendio!? ¿Qué tendría que ver el incendio con él?
FIN CAPÍTULO 8
- Hola Musa, ¿qué tal? – saludaron mis ``padres´´.
- Muy bien
- ¿Por qué has tardado tanto en llegar? ¡Ah, ya sé! Hoy habían actividades después de clase, ¿no es así? ¡Apuesto a que te has elegido la clase más larga, informática! – dijo África, sonriente.
Le devolví la sonrisa y le conté todo lo que había aprendido en el día.
Aquel día cenamos pronto. Así que, como acostrumbraba a hacer África, cogió su ordenador y comenzó a escribir ``algo´´.
Nadie supo de qué se trataba ese ``algo´´ hasta mucho tiempo después.
- Musa- me dijo, en plena noche
- ¿Sí? – contesté.
- Has dicho que te han enseñado ha hacer muchas cosas hoy en informática, ¿no es así?
- Ajá… - estaba algo asustada, con esta chica al lado nunca se sabe lo que te puede ocurrir…
- ¿A que no te han enseñado a borrar el historial en Internet? – dijo, con una sonrisa pícara en su cara.
- ¿A qué te refieres? – le pregunté
- No te hagas la tonta, sé que has estado utilizando tu ordenador para buscar algo sobre Diego. Te gusta, ¿no es así?
No contesté a eso. Era, simplemente, muy embarazoso.
- Ven aquí – dijo señalando un lugar a su lado – te ayudaré a buscar algo.
Me arrimé a ella. Entonces ella comenzó a decir:
- Para empezar, buscando simplemente con un nombre no vas a encontrar nada. ¡Hay muchísimas personas con el mismo nombre! Así que debes indicar su apellido, que, en éste caso, es Robles.
Mientras decía esto, siguió tecleando y buscando páginas en la web. Hasta que encontró algo, y me lo enseñó.
- ¡Mira! ¡¡Éste chico es demasiado serio!! No tiene ningún tipo de página personal en ninguna red social conocida… Tan solo está algo de información en un periódico local. Aquí tienes.- me dio el ordenador portátil, y se fue.
Aquél periódico no era el mismo recorte que vi antes, sobre el incendio. Éste informaba sobre el enorme progreso de Diego obteniendo varias becas de estudio… Pero había algo que sí que me llamó la atención… ``Éste chico a sido un buen ejemplo de la superación, sobre todo, teniendo en cuenta el gran daño tanto físico como psíquico que sufrió en el incendio de hace unos meses…´´
¿¡Incendio!? ¿Qué tendría que ver el incendio con él?
FIN CAPÍTULO 8
¡Hola! ¡Por fin he conseguido escribir el octavo capítulo! Bieen.
Y tras haberos hecho esperar tanto tiempo, siento deciros que tendréis que esperar más para leer el próximo, pues, como algunos ya sabéis, me voy a los Estados Unidos durante una temporada, y creo que me será imposible escribir desde allí.
Aun así, no dudéis en visitar y enseñar mi blog a vuestros amigos y amigas cuando está de vuelta!
Un saludo, Laura
;;
Subscribe to:
Comentarios (Atom)






